Descubrid andando el románico del Ripollès desde las casas rurales de la comarca

El Ripollès es tierra de románico, de monasterios y experiencias únicas, y la que os proponemos consiste en conocer paso a paso la Serra Cavallera a través de un itinerario autoguiado de senderismo, que enlaza varios municipios con monasterios románicos. La ruta completa son 65 kilómetros, con inicio y final en Ripoll, que obviamente podéis hacer en varias jornadas o realizar por tramos. Y, por supuesto, os animamos a vivirla con comodidad y autenticidad desde una casa de turismo rural del Ripollès.

 
El pórtico del monasterio de Ripoll, una obra única por si singularidad iconográfica

Dormir en una casa rural de esta zona es mucho más que una opción de alojamiento: es formar parte del paisaje, de la historia y del ritmo natural de la montaña. Allí encontraréis la paz y el calor necesarios para recuperar fuerzas después de cada etapa, y la hospitalidad de quien conoce bien la tierra que pisáis. Esta ruta os permitirá conocer la naturaleza, el paisaje, el mundo rural, la historia y la gastronomía de una zona montañosa que comprende los municipios de Camprodon, Ogassa y Pardines, con el Puig d’Estela (2.013 m) y el Taga (2.040 m) como puntos más altos del recorrido.


Pardines, un pueblo con muestras del románico pirenaico, un lugar donde el tiempo parace haberse parado

Diferentes etapas para vivir la naturaleza y la cultura del Ripollès

Empezaremos en Ripoll, al pie del pórtico románico, y donde podréis conocer la historia de uno de los monasterios más interesantes del románico catalán. La ruta nos llevará hasta Sant Joan de les Abadesses (11 km), siguiendo buena parte del antiguo trazado ferroviario, cruzando tierras de labranza junto al río Ter.
La siguiente jornada, la más larga (19 km), enlazará hasta Llanars, pasando por Sant Pau de Segúries y Camprodon, adentrándonos en frescas y frondosas hayedos, muy característicos de la zona.

A partir de aquí la ruta asciende por la Serra Cavallera, que ofrece unas vistas privilegiadas siempre siguiendo el antiguo camino ganadero, que nos llevará hasta los pastos de altura. Desde lo alto parece que el tiempo se detiene, y con un poco de suerte veremos el vuelo de los buitres y algún águila real. Esta jornada (14 km) termina en Sant Martí d’Ogassa, donde al día siguiente podemos retomar la ruta en una etapa circular (7 km) que coronará la cima del Taga, en un ambiente de alta montaña. Por el camino, es probable ver algún rebeco.

 


La cima del Taga ofrece una de las vistas más privilegiadas de la comarca, un mirador hacia el infinito 

La propuesta termina con el retorno desde Sant Martí d’Ogassa hasta Ripoll (13 km), por senderos estrechos de montaña que se adentran en bosques inmensos, torrenteras, hayedos y pinares. Como decíamos, es una ruta lo bastante larga y diversa como para que la adaptéis a vuestro ritmo, tanto en función del tiempo del que dispongáis como de vuestra forma física. Sea como sea, la combinación de románico y naturaleza en el Ripollès es una fórmula de turismo activo de éxito asegurado.

Las casas rurales del Ripollès no solo os ofrecen descanso y confort, sino que se convierten en un punto de partida ideal para iniciar o terminar las etapas. Muchas de ellas colaboran con iniciativas de turismo activo y os pueden ofrecer consejos, mapas o incluso opciones de transporte para organizar mejor las jornadas.
Además, tendréis acceso directo a la gastronomía local, como la carne de cordero del Ripollès o los quesos de elaboración artesanal, y podréis conocer a personas muy vinculadas al territorio, al mundo rural y a la tradición. ¿Estáis listos?