
El Bosque de esculturas de Can Ginebreda, en Porqueres, la gracia está en dejar atrás los árboles, no para ver el bosque, que también, sino para observar las esculturas que se encuentran repartidas en siete hectáreas de un paseo agradable y reflexivo. Lo precede la fama de bosque erótico e irreverente, pero hay mucho más detrás. Reflexiones sobre la vida y la muerte, los placeres, la intolerancia, el odio, la destrucción, la violencia, la ambición, la libertad y tantas otras cuestiones.
Para Xicu Cabanyes, el artista de las obras, lo que realmente le importa, desde que hace más de 40 años comenzó la aventura, es que sus esculturas iluminen la verdad para oscurecer la hipocresía. Para disfrutar plenamente del bosque, deben pasear, contemplar y vivir esta combinación arte-naturaleza. No es extraño que sea llamado “esculturas al aire libre”. No los dejará indiferentes. Uno de los bosques de esculturas más importantes de Europa (Revista La Mira. febrero 2019).

