
Entre viñedos y campos abiertos en los Masos de Pals, Mas Geli es uno de esos lugares donde vale la pena perderse un rato. Una bodega familiar rodeada de naturaleza, en la que los vinos reflejan el paisaje que los rodea.
La gracia de Mas Geli no es sólo lo que se bebe, sino lo que se vive: pasear entre viñedos, disfrutar de una cata tranquila, hacer un picnic con vistas o simplemente sentarse y respirar la calma del lugar.
Un espacio sencillo, acogedor y auténtico, ideal para desconectar y descubrir otra forma de disfrutar del Empordà. Mas Geli no te dejará indiferente.
