Tiempo de calçots y calçotades

¡Calçots y calçotadas: el sabor del invierno catalán!

¿Qué son los calçots? Tradición, sabor e identidad catalana

Los calçots son una variedad de cebolleta, blanca y dulce, cultivada tradicionalmente en Cataluña, especialmente en la zona de Valls (Tarragona). Se caracterizan por su forma alargada, que se logra mediante la técnica de calzar la planta al suelo (cubriendo el tronco) durante su crecimiento. Se consumen principalmente escalivados al fuego durante el invierno ya principios de primavera, en una celebración popular conocida como calçotada.

El origen de los calçots se remonta a finales del siglo XIX (19) en Valls, Tarragona. Su nombre proviene precisamente del método de cultivo: calzar la cebolla, es decir, cubrirla con tierra para que el brote crezca largo, blanco y tierno. Este proceso artesanal es clave para conseguir su textura suave y su sabor dulce tan característico.

Temporada de calçots:

La temporada de los calçots se extiende desde noviembre hasta mediados de abril, aunque el momento de máxima calidad y consumo se concentra entre enero y marzo, coincidiendo con la época de las grandes calçotades populares.
La calçotada es mucho más que una sencilla comida: es una tradición social y cultural. Los calçots se cuecen directamente sobre la llama viva de sarmientos hasta que el exterior queda bien tostado. Una vez cocidos, se envuelven con papel de periódico para conservar el calor y facilitar el servicio a la mesa.
Los calçots se comen con las manos. Se retira la capa exterior quemada y se moja la parte blanca y tierna en una salsa tradicional: la salsa romesco o salvichada, hecha con frutos secos, tomate, ñora y aceite de oliva. Una experiencia tan deliciosa como informal.

Un símbolo del invierno catalán

Con un sabor suave y dulce, los calçots se han convertido en un plato emblemático de la cocina catalana en invierno, representando tradición, territorio y momentos compartidos en torno al fuego y la mesa.

Gran Fiesta de la Calçotada Valls, Tarragona

La Gran Fiesta de la Calçotada de Valls es el referente mundial del calçot y marca el inicio oficial de la temporada alta. Se celebra el último domingo de enero y llena las plazas y calles del centro de Valls de ambiente festivo. La fiesta ofrece concursos de cultivadores de calçots, de salsa, y el popular concurso de comida de calçots, donde el ganador suele superar las 200 unidades consumidas, convirtiendo el evento en una cita gastronómica y cultural imprescindible del invierno catalán.

Calçotadas populares en Barcelona

Barcelona ha integrado la tradición de la calçotada en sus barrios con eventos populares al aire libre, convirtiendo calles y plazas en espacios de encuentro gastronómico. Estas calçotades se celebran principalmente entre finales de enero y marzo y tienen como escenarios destacados barrios como Gràcia (especialmente en la calle del Perill, a finales de enero), Sants y el Clot, con una gran calçotada en el Parc del Clot durante el mes de marzo. La oferta suele incluir menús a precios populares con calçots, carne a la brasa y música en directo, haciendo de la experiencia una fiesta abierta y accesible para todos.

Calçotades en masías del Vallès y el Maresme

Aunque no se trata de una fiesta concreta, el Vallès y el Maresme son zonas de referencia por la calidad de los calçots y la larga tradición de sus restaurantes y masías. Las calçotadas pueden disfrutarse durante toda la temporada, de noviembre a abril, en espacios emblemáticos como masías del Parque de Collserola (como la Masía Can Jané) o en municipios del Maresmecom Alella o Mataró. Estas calçotadas ofrecen una experiencia más pausada y familiar, a menudo en entornos rurales, donde es habitual cocinar los calçots con sarmientos propios a la brasa, reforzando la autenticidad y el vínculo con el territorio.

Xatonada y calçotada en El Vendrell

En El Vendrell, la tradición de la calçotada a menudo se combina con otro plato emblemático del territorio: el xató. Esta fusión gastronómica da lugar a jornadas populares que se celebran generalmente durante el mes de febrero en la Rambla de El Vendrell (Tarragona). El evento une dos iconos de la cocina catalana en un ambiente festivo y popular, reforzando el valor de la gastronomía como elemento identitario y de convivencia.

Los calçots son una tradición que conecta generaciones, que nos lleva al territorio y que transforma una comida sencilla en una experiencia llena de sentido. Ya sea en una gran fiesta popular, en una calle del barrio o en una masía o casa de turismo rural rodeada de naturaleza, la calçotada nos recuerda el valor de las cosas hechas con calma, del producto de proximidad y de la cocina vivida como punto de encuentro y experiencia entre amigos, familiares y gente a la que les gusta las tradiciones.

Cuando llega el invierno, el fuego se enciende, los calçots se torren y, sin apenas darnos cuenta, celebramos quienes somos y de dónde venimos.

¿Estás listo para hacer tu calçotada?